lunes, 24 de agosto de 2009

CRÓNICA: UNA TARDE EN LA FERIA DEL LIBRO


UNA TARDE EN LA FERIA DEL LIBRO


Un jueves en la tarde, me dirijo hacia la Feria del Libro, al llegar a Corferías lo primero que hago es hacer la fila para comprar la entrada en las taquillas, de ahí nos dirigimos a visitar el pabellón 1, damos unas vuelta mirando todos estos libros de toda clase, y otros stands de revistas y otras cosas, pues aunque sea la Feria del Libro, no quiere decir que todo lo que hay en Corferías sean libros, luego nos dirigimos hacia el pabellón 3, especialmente el segundo piso, donde se encuentran todos los stands de las universidades, ya que como van los colegios, allí los guían y les dan folletos para que se decidan por su universidad; fuimos específicamente al de nuestra universidad, miramos que había, hablamos un rato con una amiga de la u que estaba allí y nos retiramos.

Nos dirigimos de ahí al pabellón del país invitado MÉXICO, cuando entramos miramos las fotos que habían en una pared de espejos, luego seguimos, nos dieron unos separadores y caminamos por todo el pabellón viendo cosas representativas de este país, como fotos, maquetas, folletos y demás cosas que llamaban la atención de los visitantes, en especial un dragón muy grande en el que los visitantes aprovechan para tomarse fotos, seguimos el recorrido y al salir de este pabellón nos dirigimos a uno en especial que nos llamo mucho la atención, el de comic y dibujo; digo que nos llamo mucho la atención ya que fue el pabellón en el que más tiempo duramos, visitamos cada stand con mucho detenimiento observando el talento que tienen estas personas para dibujar, en especial hacer retratos y caricaturas, allí veíamos tanta gente que lleva por años dedicándose al dibujo, otras cosas como afiches hechos por estas personas en presencia de los visitantes, caricaturas en plastilina de personas famosas como el Presidente Álvaro Uribe Vélez, Michael Jackson, Hugo Chávez entre otros; al salir de allí recorrimos otras cosas y pues ya era un poco tarde así que decidimos que por ahora se acababa nuestro día recorriendo la Feria del Libro.


Lizeth Castro
Comunicación Social
Sólo tengo esto.

CRÓNICA: LA PRIMERA IMPRESIÓN


LA PRIMERA IMPRESIÓN


Para ser la primera vez no fue lo que esperaba, o fui yo quien quiso percibir esa imagen, para guardarla como mi primera vez en el Festival de Verano en Bogotá.
Eran más o menos las dos de la tarde, un lunes 10 de agosto con esplendoroso sol.

Caminé desde la estación de TransMilenio (El Coliseo) junto con mi compañera María Fernanda Garzón, hasta llegar al Parque Simón Bolívar, entramos y yo tenia una actitud de burla pues no me imaginaba una playa sin mar sin trajes de baño y peor aún con el frío de Bogotá.

Al llegar al lugar, mi tonta actitud cambio, bueno no del todo, sólo que me concentre en lo divertido que eran los niños de aquel colegio en medio de esa gran cantidad de arena, el lugar estaba totalmente adecuado para lograr una playa. Además en frente estaba el lago que asemejaba un pequeño mar dulce sin sal y sin olas y en medio, patos nadando.

Como dicen en el carnaval de Barranquilla “quien lo vive es quien lo goza”. Tal vez eso fue lo que me sucedió, no debí pensar que se me vería ridículo quitarme los zapatos y caminar en la arena, me falto disfrutarlo en vez de sentarme a comer un “raspado” que pensándolo bien es sólo agua con sabor.


MARÍA ANGÉLICA CASTRO
Sólo tengo esto.

CRÓNICA: LA FERIA DEL LIBRO


LA FERIA DEL LIBRO


Es jueves y me dispongo a ir a la Feria del Libro. Al llegar a Corferías lo primero que busco es la taquilla, voy y compro mi entrada y ahí si empiezo a observar a todas las personas que hay de un lado para otro.

Emprendo mi entrada a los primeros pabellones, en los que hay una cantidad de stands en los cuales hay muchísimas cosas que observar, no sólo libros, como la mayoría de personas pueden llegar a pensar.

Luego me voy acercando al pabellón del país invitado, el cual este año, es México. Al entrar, lo primero a lo que le presto atención es a una cantidad de fotos, muchas cosas representativas de este país.

Por último, voy al pabellón donde están todas las cosas relacionadas con el comic, en este lugar fue donde más tiempo estuve, mirando todas las obras que realizan estos artistas anónimos; había de todo, retratos, caricaturas, dibujos etc. Luego de recorrer todo el lugar y de estar admirando este sitio, decido que ya es hora de retirarme de la Feria del Libro, un gran día que lleno mis expectativas, y así esperar con ansias la del próximo año.


MARÍA FERNANDA GARZÓN
Sólo tengo esto.

CRÓNICA: FESTIVAL DE VERANO


FESTIVAL DE VERANO


Luego de un fin de semana me dispongo a ir al Parque Simón Bolívar en búsqueda de una de las atracciones más nombradas “la paya de verano”.
Al llegar, empecé a buscar alguna entrada al parque. Todo estaba arreglado para el concierto del viernes y del sábado las entradas estaban cerradas.

Caminé hasta que por fin encontré por donde ingresar, seguí caminado y mirando donde estaba ubicada La Playa, hasta que escuché música, caminé y ahí en mis ojos estaba La Playa en la orilla del lago.

Me acerqué mucho más y empecé a mirar de nuevo, pero ahora hacia mis alrededores, la poca gente que había, estaba vestida como si estuvieran en una playa de la costa, en ese momento me di cuenta de que ya podía ver la arena, miro al frente y hay unos niños jugando y gente descansando, tomando el sol que estaba haciendo en la capital.

Luego me siento un rato, sigo observando mi entorno y en ese momento decido que me voy, ya que no hay mucho que hacer me levanto de la silla y dejo el Simón Bolívar.



MARÍA FERNANDA GARZÓN
Sólo tengo esto.

CRÓNICA: FERIA DEL LIBRO


FERIA DEL LIBRO


Llegué a este lugar entre las 2:30pm, compré un refresco, lo bebí y me decidí a entrar, fui a la taquilla y compre mi boleto, me encontré de frente con el pabellón 1 y descubrí una biblioteca con ruido y libros sin orden alfabético. Ahí existía toda clase de literatura desde infantil hasta libros del mundo gay, también encontré los libros que por los noticieros recomendaban.

La verdad realicé una caminata muy rápida, casi no me detuve a detallar cada estante, puesto que me habían dicho que a parte de los buenos libros que llegaban, que no lo eran todos, lo mejor de la Feria del Libro eran las caricaturas, pero como México tenía gran relevancia en esto, decidí entrar ahí, y sí era el centro de atracción, pues más que la literatura de los autores mexicanos, era mejor conocer de su cultura a través de las lindas maquetas y porcelanas que la representaban.


Al fin llegue al lugar donde estaban los caricaturistas y decidí hacer una con mi mejor amiga, pero el lugar estaba muy lleno y no pudimos, aún así quede sorprendida por la facilidad y la agilidad con la que las realizaban, pienso que este segmento de la Feria del Libro atraía más a la gente joven, como quien dice no les atrae tanto la lectura como a la gente más madura. En fin, para mí la Feria del Libro, compres o no unos de ellos, es una gran escuela donde aprendes sin la necesidad de leer textos pues las imágenes hablan por si solas.



MARÍA ANGÉLICA CASTRO
Sólo tengo esto.

CRÓNICA: Acontecimiento que atrae a ricos y a pobres


FESTIVAL DE VERANO 2.009
“Acontecimiento que atrae a ricos y a pobres”

En el 2.009 se conmemora el décimo tercer aniversario del Festival de Verano, este evento es el más importante y más grande que realiza Bogotá en todo el año. Un suceso caracterizado esencialmente porque en algunas zonas son de entrada gratuita por lo que atrae a personas de distintas clases sociales y estilos vida.

Este año el Festival se realiza en fechas importantes tanto para Bogotá como para Colombia, por un lado se celebran los 471 años de fundación de la Capital(1.538); además de la última etapa que produjo la independencia definitiva como lo fue la Batalla de Boyacá el siete de agosto de 1.819.


LO QUE PERMITE EL FESTIVAL

La versatilidad del Festival de Verano, genera a los ciudadanos establecer un cronograma de actividades partiendo desde programaciones culturales, deportivas y recreativas, que se desarrollan en zonas de alta demanda de público como lo son: Parque Metropolitano Simón Bolívar, Parque Los Novios, Palacio de los Deportes, entre otros; lo que genera que tanto niños, jóvenes, adultos como ancianos disfruten de espectáculos masivos.

Un aspecto que a muchas personas les preocupa es el tema de la seguridad, por eso para ellos es necesario establecer que ante cualquier circunstancia existen sitios de primeros auxilios, puntos de encuentro por si alguien se extravía y puntos de información. Además mientras uno camina siempre está alguien de logística dispuesto a contribuir de la mejor manera para que nuestra estadía sea óptima.

VIVIENDO EL SIETE DE AGOSTO EN EL FESTIVAL DE VERANO

Son las nueve y treinta de la mañana y me encuentro en frente del majestuoso Parque Metropolitano Simón Bolívar, mientras espero a dos amigos visualizo de izquierda a derecha y viceversa cada detalle del parque. Una vez reunido con mis amigos distinguimos que a esa hora de la mañana hay una gran cantidad y variedad de personas, unos volando cometa aprovechando el viento que se presentaba; otros hablando entre sí sobre las actividades del día. Nosotros caminábamos sin rumbo fijo por la sencilla razón de que según la programación del evento ese viernes siete de agosto las actividades iniciaban a partir de las dos de la tarde- ¡Ahhh pero que paila esa vaina!- comentó uno de nosotros cuando nos enteramos de aquella noticia. Seguían los reproches en medio del camino, hasta que a lo lejos se distinguía una zona amarilla que sobresalía de la verde vegetación; no era nada más que la playa citadina que comentaban muchos. En la playa se denotaba a niños jugando y por supuesto a sus padres pendientes de ellos, muy cerca se lograban observar unas figuras de arena; un carro con una mujer, dos personas abrazadas, entre otras, lo que permitían visualizar fugazmente el tiempo invertido como la dedicación del artista en la elaboración de sus obras.

Transcurrían los horas y mientras pensábamos que hacer para matar el tiempo, llegamos a un lugar para descansar y relajar la mente para pensar de una mejor manera. Pensando y pensando y mientras que lo hago mi mirada se plasma en un monumento que simboliza a Simón Bolívar y de ahí se me viene a la mente que un día como hoy siete de agosto pero en 1819, se llevaba a cabo la Batalla de Boyacá y que hoy por hoy disfrutemos de esa independencia y libertad, reunidos en un ambiente de armonía y paz.

Llegaron las dos de la tarde y mis amigos y yo nos dirigimos para contemplar la Copa Internacional de Boxeo, listo a realizarse en un pequeño cuadrilátero instalado con rapidez. Iniciaron las peleas con exhibiciones infantiles representando a Bogotá y al Meta, luego comenzaron los encuentros internacionales con representantes de Argentina, Aruba. Costa Rica, Panamá, República Dominicana y Venezuela. Después de observar puños y más puños, combates, unos malos otros regulares y otros como para dormirse, decidimos irnos del parque por razones como lo fue el calor intenso que quemaba sin contemplación; pero la razón más importante consistió en que por esas horas ya habíamos llenado nuestras expectativas de conocer, disfrutar y vivir el Festival de Verano 2.009 en el Parque Metropolitano Simón Bolívar.



Elaborado por Jorge Enrique Ariza Gómez
Estudiante de quinto semestre de Comunicación Social Universidad Cooperativa de Colombia

Sólo tengo esto.

CRÓNICA: Árboles, un regalo perfecto para Bogotá.

Miles de especies vegetales fueron plantadas en distintos puntos de la ciudad.

Árboles, un regalo perfecto para Bogotá.

Con la ayuda de la OLA NARANJA y la Secretaría de Ambiente, el 12 de agosto fue una fecha perfecta para ayudar a la ciudad y evitar que se pierda esos pequeños espacios de naturaleza.

La misión se inició en la calle 12 con carrera séptima, hacia las 8 de la mañana, 60 integrantes de la Secretaría de Movilidad (OLA NARANJA) junto con los representantes de la Secretaría de Ambiente iniciaron primero con la limpieza del lugar, ya que por la gran cantidad de vendedores ambulantes que hay en este sector, el espacio público se ha deteriorado bastante.

La plantación fue bastante difícil ya que los espacios que están destinados para los árboles son muy reducidos, esto hace que las raíces solo encuentren con concreto y no tengan una forma adecuada para extenderse. Claro esto no impide que cultiven estas especies.

El objetivo es muy claro, reverdecer a Bogotá, y con la ayuda de los entes encargados la contaminación va a empezar a ser un tema de suma importancia en el plan de desarrollo “Bogotá Positiva”.

Se espera que muchas más zonas de la ciudad sean arregladas de esta forma natural, pero lo más importante es que cuidemos y respetemos estos espacios que hacen ver llamativa a la capital.


Alejandra Suárez.
Sólo tengo esto.

CRÓNICA: Así se vive un Plan Retorno.




Así se vive un Plan Retorno.


Cerrando la puerta de mí casa y dando media vuelta hacia la izquierda, inicio a caminar hacia el occidente rápidamente para tomar el bus de las 12:30pm, al caminar me encuentro con varios vecinos a los cuales saludo diciéndoles buenas tardes.
Al llegar a la esquina de mi cuadra veo a lo lejos un bus de color blanco, miro a la derecha a la izquierda y cruzo la calle. Al subir al andén estiro mí brazo derecho, el señor de la buseta entiende la señal y para.

Subo dos escalones muy pequeños y casi haciendo maromas de equilibrio busco rápidamente una silla vacía donde pueda relajarme.
A mí lado se sienta una señora no con mas de treinta años y en todo el recorrido sólo se dedico a mirar un pequeño televisor que emitía su señal a plazos.

Después de entretenerme viendo nada, me doy cuenta que he llegado a Puente Grande, preparo $1500 pesos y con mucho cuidado me levanto de la silla y voy caminando hacia la puerta colgada de brazos.
A lo lejos veo una carpa naranja, lo cual indica que ya casi llego al punto, toco un timbre de color rojo y el conductor baja la velocidad. Al parar entrego los mil quinientos pesos correspondientes al valor del pasaje, y dando un salto piso un separador lleno de árboles y al fin he llagado al Parador Suizo, punto de encuentro para el retorno.

Camino hacia la carpa naranja y veo que el grupo de los facilitadotes esta casi completo, descargo mí maleta entre mis piernas y abro el bolsillo más grande para sacar mí gorra y mí chaqueta de la Secretaría de Movilidad.

Ya uniformada la presencia de una joven de casi veinticinco años, morena con cabello negro, capta la atención de nosotros, se presenta como la supervisora de turno diciendo; ¡Buenas tardes, mí nombre es Paola, soy de control y vigilancia y el día de hoy seré monitora del retorno en esta zona!, contestamos el saludo y rápidamente nos fue acomodando a lo largo del parador hasta llegar al semáforo.

Hoy mí lugar de trabajo es la intersección del semáforo, Paola me da las indicaciones habituales sobre pasos seguros y se retira a la carpa.

¡Buenas tardes! Me dice un Policía y con voz muy baja contesto, él se presenta como Diego Chaparro Sargento de la Policía de Transito, y yo me presento como Alejandra Suárez facilitadota de la Secretaría de Movilidad.

Rápidamente identificó mí chaqueta y me brinda todo el apoyo para el operativo.

El Sargento Chaparro comienza a pitar ya que en sentido norte – sur la congestión vehicular crece, yo sólo miro como hace su trabajo, no puedo interponerme a menos que sea necesario.


Ya son las 3:00 p.m. y hasta el momento el flujo vehicular es normal pero un grito capta mí atención, es el Sargento Chaparro llamándole la atención a un taxista que pretendía pasar el semáforo en rojo, el taxista no se queda atrás y fuertemente le dice al policía ¡demalas, entonces que se delico!, enardecido el Sargento le contesta ¡Qué mijo, quiere que le llame la grúa!, el semáforo cambio a verde y el conductor desaparece de la vista de todos los espectadores que en el momento escuchábamos la discusión.

Después de presenciar el alegato, el tiempo transcurre y el escenario es el mismo, Chaparro pitando y yo observando los vehículos.

Cae la noche y con ella el frío, la supervisora de área se acerca y me da una linterna de color verde para que empiece a moverla de un lado a otro e indique a los conductores que agilicen su trayecto y eviten hacer paradas en el camino.

Cambio de mano una y otra vez, y así se me viene a la cabeza mirar el reloj, la hora no me la esperaba 7:55 p.m., es hora de desplazarme al Parador Suizo.

Apago mí linterna y llamo al Policía, ¡Mí Sargento! Le grito, el mira asustado y se acerca, estiro mí mano y le digo ¡Gracias por su apoyo en el operativo, e terminado mí turno!, él de una forma muy agradable me da la mano y solo dice ¡Fue un gusto!

Empiezo a caminar hacia el parador muy prevenidamente ya que para llegar tengo que atravesar un camino oscuro y lleno de cráteres, al llegar entrego mí equipo con el que trabajé, firmo la planilla de asistencia y me despido de mis compañeros.

Sin quitarme el uniforme, me devuelvo por el camino oscuro, llego al semáforo y espero a que cambie su color, de verde a rojo, en ese pequeño instante me doy cuenta que el Sargento ya no esta, rojo, la señal que estaba esperando, cruzo la calle y frotándome las manos veo que a lo lejos se acerca un bus que dice FUNZA-EL POBLADO. Con mis dedos dormidos del frío y mí brazo temblando, estiro y con mí muñeca de la mano derecha hago que pare mí transporte.

Este colectivo es muy similar al que tome cuando me dirigía hacia el Parador Suizo, de escaleras pequeñas, pero éste no tiene un televisor. Me acomodo en la primera silla de la fila izquierda, al lado de la ventana como me gusta, pongo mí maleta sobre las piernas y dejo que mí cuerpo se relaje mientras mí mente inicia a pensar en el turno del siguiente día.

Finalmente pienso que el operativo fue sencillo y descanso en la silla y así se da por terminado el plan retorno del día 9 de agosto de 2009.

Alejandra Suárez.
Sólo tengo esto.

CRÓNICA: FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BOGOTÁ


FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BOGOTÁ
“Una razón para contemplar el día tanto leyendo como aprendiendo”

En el 2.009 se conmemora el vigésimo segundo aniversario de la Feria Internacional del Libro en Bogotá, un evento caracterizado por reunir a grandes escritores de índole nacional como internacional; ellos hacen presencia para dar a conocer nuevas obras o para incentivar a la lectura de aquellos textos que ya llevan un recorrido en las librerías.

Este año la Feria del Libro ha decidido invitar al evento a México. Para el país mexicano, la vigésima segunda edición de la Feria Internacional será un reencuentro de culturas, ya que hace más de diez años esa Nación fue distinguida por primera vez como invitada de honor.


ADEMÁS DE LOS LIBROS, EL ARTE DEL DIBUJO Y LA PINTURA SE PRESENTAN

Son más de las once de la mañana del día viernes 14 de agosto y me preparo para entrar al sitio que por años alberga la Feria Internacional del Libro en Bogotá, me refiero a Corferias, una zona de altas magnitudes que permite realizar grandes eventos en diferentes pabellones.

Una vez comenzado el recorrido me dispongo de antemano a abrir mi mente para contemplar todo clase de libros, me preparo para realizar grandes recorridos para visitar cada pabellón sin exclusión alguna. Inicio mi camino a descubrir lo nuevo en libros y después de observar una variedad de estilos, tamaños y precios; me preparo para entrar a un lugar diferente, una zona que a simple vista se denota totalmente distinta a los otros lugares. Miro de reojo y ubico unos lienzos de figuras dibujadas y pintadas a mano, lo que contrastaba con lo visto anteriormente.

Doy mis primeros pasos y me dirijo hacía un Stand, veo a unas niñas de colegio modelando para ser retratadas como caricaturas según lo planteado por el autor, de esta manera, estaban muchas personas que por la módica suma de cinco mil pesos, en cuestión de minutos tenían en sus manos retratos alegóricos de sus rostros. Cabe decir que según el requerimiento de la persona el artista utilizaba carboncillo, lápiz u óleos para realizar la obra.

Además del dibujo que implementaban algunos para ganar algo de dinero, en otros sitios vendían afiches de todos los tamaños y de todos los estilos; según los gustos de los visitantes, y de esto me salen a flote unos pensamientos que se concretaban en la idea de ¿En que sería mejor invertir el dinero que uno lleva en el bolsillo? En un buen e interesante libro o por el contrario invertir la plata en un dibujo o en un afiche.

Tras ver dibujos y más dibujos salgo del pabellón feliz, con una sonrisa por observar el gran talento que tienen estas personas, por convertir una figura como Simón Bolívar en todo un héroe de cómic. Por que según el cliente están dispuestos a dibujar cualquier persona u objeto con tal de obtener prestigio y reconocimiento monetario.



¡JUEGOS Y LIBROS QUE BUENA COMBINACIÓN!

Una de las cosas que más recuerdo de mi visita a la Feria Internacional del Libro, consistió en un pabellón totalmente caracterizado por juegos de toda clase. Mientras caminaba observaba juegos para todas las edades y todos hechos con el fin de desarrollar el nivel de aprendizaje y de pensamiento en las personas. Unos muy grandes otros pequeños, pero todos tenían algo en común la ingeniosidad del inventor para crear un objeto entretenido.

Al final del recorrido por cada lugar en Corferias, contemple la idea de que los libros son interesantes dependiendo del contexto que identifique a una persona, es decir, existen una variedad de textos interesantes para aquellos que les gusta la poesía o las ciencias, o también para aquellos que les gustan las caricaturas o el dibujo. En fin la cuestión importante es descubrir qué es lo que nos apasiona y así seguramente habrá alguien que haya escrito algo referente a ello para leerlo.



Elaborado por Jorge Enrique Ariza Gómez
Estudiante de quinto semestre de Comunicación Social
Universidad Cooperativa de Colombia

Sólo tengo esto.

CRÓNICA: UN DÍA PARA VIVIR EL FESTIVAL DE VERANO DE BOGOTÁ


UN DÍA PARA VIVIR EL
FESTIVAL DE VERANO DE BOGOTÁ


Un domingo en familia es muy común pasarlo en el Parque Metropolitano Simón Bolívar y más aún cuando están en el Festival de Verano de Bogotá, así fue como mi familia y yo pasamos este domingo, al llegar allí podemos ver muchas familias que también han querido venir a disfrutar de este festival tan bonito con sus diferentes y variadas actividades, para todos los gustos y todas las edades; allí encontramos desde el niño recién nacido hasta la persona más viejita además las mascotas son esenciales, perros de todas las razas.

Apenas entramos vemos a nuestro alrededor demasiada gente, no se podía pasar tranquilamente, esto parecería procesión de semana santa, cuando logramos corrernos un poco, de donde tanta gente, comenzamos a caminar y a mirar las miles de cometas que había en el cielo; siguiendo nuestro camino en busca de donde disfrutar todas las actividades, nos encontramos con el lago y su distracción los patos y los botes, ahí la mayoría de gente llega a mirar, al lado derecho del lago se encontraba una tarima y la playa; que son unos metros del parque transformados en playa con su arena y sombrillas, para que tanto padres como hijos disfruten por unos días de algo que no tiene nuestra ciudad y es una playa. Podemos ver como los que más disfrutan de ir allí y los que más piden que los lleven son los niños, mientras que los padres disfrutaban de la música y el baile que había en la tarima, donde reunieron a varias personas para hacer una sección de aeróbicos y rumba; al pasar por allí había demasiada gente así que no tuvimos la oportunidad de entrar, ya que no cabía una persona más, es por eso que seguimos el camino, queríamos descansar un rato y comer algo, ya que eran aproximadamente las 12:30 del medio día, encontramos un árbol con un pasto bien bonito para sentarnos, mientras descansábamos para comer, observábamos como la gente desarrollaba varias actividades, entre tantas algunas como las que hicimos mi familia, mis vecinos y yo, jugar frisbee o jugar fútbol; después un pequeño receso para almorzar, todos allí sentados almorzando y disfrutando de las cometas q sobrevolaban el parque, luego aproximadamente a la 1:05pm pasamos a la plaza de eventos del Simón Bolívar, donde había un espectáculo de los hombres más fuertes del mundo, llamados mas comúnmente strongest men, esto empezó desde las 12 hasta las 3:30 de la tarde, es un evento en el que compiten como lo decía anteriormente los hombres más fuertes del mundo, en desafíos como arrastrar con su cuerpo una grúa con dos carros o subir unos barriles demasiado pesados en unas escaleras, el ganador es quien haga cada prueba en el menor tiempo posible, eso por supuesto era muy impresionante para mucha gente ya que estas eran personas de Estados Unidos, son hombres demasiado grandes, rodean los 2 metros de altura y son bastante fornidos, desde muy pequeños se perfilaron y entrenaron para ser uno de estos hombres, luego averiguamos con un amigo cometero la hora en que comenzaba la función de cometas, me respondió que de 3 a 3:30pm, así que salimos un poco de la plaza de eventos a jugar un rato en el pasto, ya que era la 1:45 de la tarde, llegamos, nos sentamos, jugamos fútbol un rato con unas personas que estaban en una carpa al lado de nosotros, las cuales eran muy buena gente, no como los del otro lado, que eran un poco amargados y no querían que uno jugara al pie de ellos o algo así; ya después jugamos frisbee, voleibol, y ya descansar un rato en el pasto.

Allí pasamos hasta las 3:15pm luego nos dirigimos de nuevo a la plaza de eventos y nos acomodamos en las graderías, todavía no se había acabado los strongest men entonces mientras tanto los vimos, y a las 4pm comenzó el espectáculo de cometas, con cometeros de Argentina, Chile, Estados Unidos, Canadá y por supuesto Colombia, fue un espectáculo muy bonito con cometas acrobáticas, cometas inflables, las mas pequeñas, echas de papel entre otras, a unas cometas no les favoreció mucho el viento, sin embargo estos cometeros hicieron todo lo posible para presentar un buen show, las cometas inflables eran muñecos como Speedy Gonzales, un corazón, Hello Kitty, una cobra, un pulpo, una medusa, una matarrata entre otros. Este espectáculo termino a las 6pm con gran acogida del público, y periodistas cubriendo las actividades del Festival de Verano.

Ahí ya no había más actividades, así que nos dimos la tarea de salir del parque con toda la gente conglomerada, pudimos salir y dirigirnos a la casa. Pensando en volver el viernes 14 al concierto que se realizara en la plaza de eventos del Parque Simón Bolívar.

Lizeth N. Castro Pérez
Comunicación Social
Sólo tengo esto.

CRÓNICA: UNA PLAYA EN LA CAPITAL


UNA PLAYA EN LA CAPITAL


En la capital colombiana se vive hace cinco días el Festival de Verano, su décimo tercera versión, y aunque en el fin de semana fueron muchas las personas que se gozaron la playa artificial del Parque Simón Bolívar, nadie se pregunta como se ve la playa después de un fin de semana festivo.

Sí, es lunes y los alrededores del Parque Simón Bolívar son tan solos como un libro en una playa desierta, voy caminando por la avenida 68 y lo único que veo son carros que vienen en contra de mi dirección y un parque de diversiones completamente inerte, al cual no se le encuentra sentido en un día como hoy.

Por fin veo la entrada del Simón Bolívar, penetro en el parque con la soledad en la espalda; y en mis ojos la única señal de vida, un celador, me indica por donde llegar a la playa. En mi caminata va apareciendo más vida, parejas regadas por el parque, hasta que al fin atisbo mi objetivo.

Alrededor del lago hay poca gente para mi gusto, un par de ciclistas, algunas gacetas abiertas y uno o dos grupos de amigos caminando. Entonces la playa; 4 personas jugando voleibol, 4 niños a la izquierda en los columpios, 17 policías cuidando la seguridad y un par de niños de un colegio que visten con camisa blanca y sudadera azul, son los únicos ocupantes de la playa. Bueno también sus 4 profesores y un muy reducido grupo en las sillas playeras que hay.

El agua esta algo turbia por la típica brisa de agosto, me siento al otro lado del lago, y observo soledad, tranquilidad y felicidad, un avión se eleva a lo lejos y se pierde en las nubes que cubren el parque; solo hasta entonces puedo notar a las pocas personas que están intentando elevar su cometa.

La playa, se define muy fácil un lunes, tranquilidad y limpieza, ya que desde que llegué el señor animador no ha parado de recordar que no se debe dejar basura por ahí. En aquel momento me percato de la música que esta sonando, guapachosa, digna de un festival colombiano y pronto mi tranquilidad se transforma en jolgorio y es allí cuando me puedo dar cuenta de lo bien que estas pocas personas la están pasando; por que sí, pocas, pero festival es festival y se goza.


Laura Muñoz
Estudiante de Comunicación Social

Sólo tengo esto.