miércoles, 16 de mayo de 2012

Estaba en Transmilenio y de repente en la estación de la 26, se detuvo a recoger pasajeros, lo aclaro, porque pudo haber se detenido por muchas otras cuestiones que nos voy a mencionar. Resulta que éste bus o como lo quieran llamar se detiene y en menos de cinco segundos dos tipos entran, abusivamente, diría yo, filtrándose en dicho articulado sin pagar un solo centavo. Me considero una persona de mente abierta por llamarlo así, intento ver el punto de vista de las demás personas, podría ser que aquellos sujetos no tendrían plata para cancelar el pasaje e iban de afán por X situación y no podían quedarse pidiendo dinero por falta de tiempo, es una posibilidad, pero entonces ¿POR QUÉ CARAJOS ESTABA TAN MOLESTA?, ¿QUÉ HIZO QUE ME EMPUTARA AL VER ESTA SITUACIÓN?, ¿DÓNDE QUEDÓ MI NIVEL DE COMPRENSIÓN DE LAS PERSONAS Y DE LAS SITUACIONES?. Bueno resulta que también pensé, y si estos sujetos si tenían dinero y simplemente no quisieron gastarlo en el transporte, y si estos sujetos tenían el dinero pero prefirieron gastarlo en tantos placeres banales que existen hoy en día como es drogarse o emborracharse, para mi son banales, para otra persona puede que no y es totalmente respetable. Y estos putos sujetos están viajando gratis a costa de lo que yo como “buena ciudadana” he cancelo, y no sólo yo, sino la mayoría de personas que iban en ese momento en el articulado. Entonces por qué putas tengo que aguantarme esas cosas, porque el sistema en el que vivimos es injusto y es la única forma de “combatirlo” porque han pasado ya varias semanas y no solucionan nada del precio y la calidad del servicio de este. No será más bien que los colombianos somos tan jodidamente débiles y tan estúpidamente cerrados que no somos capaces de afrontar un problema como un todo, no será que mientras unos marchan y piden por una buena calidad de vida, en todo sentido, otros están viendo desde su esfera de cristal esperando que los que se atreven a hablar sean encarcelados, enmudecidos, muertos etc etc etc, ¿Y qué podía hacer? Era yo contra dos tipos que me doblaban la estatura (que de hecho cualquiera lo hace, pero ese no es el punto aquí), el punto es que tuve miedo, miedo de decirles que se bajaran del puto bus o que cancelaran el pasaje que yo había cancelado por estar allá, miedo de que los que estaban a mi alrededor no me apoyaran, miedo de ser golpeada y maltratada física y verbalmente. Tuve miedo y tuve también que comerme el infinito rencor que me surgió al ver esa situación, porque pienso que esa no es la manera ni de mejorar la sociedad ni de combatir la corrupción de éste país. Y ya no más quejas y reclamos y lamentaciones, acá se viene es a actuar, por mi parte espero no volver a quedarme callada ante ninguna situación que considere atenta contra mi o contra otras personas. No me callaran y espero que ustedes tampoco se callen. Si no estás haciendo nada, haz algo. ¿Piensan qué es imposible cambiar la sociedad? Piensen primero que hace unos años se consideraba imposible llegar a la luna, que hace unos años tener carros, aviones y barcos era algo imposible para el hombre, y así con cientos de ejemplos, así que no consideren las cosas imposibles, hablemos de cosas improbables pues en algún punto llegaran a ser alcanzables.

viernes, 3 de febrero de 2012

Colarse en TransMilenio: ¿Misión Imposible?

Diariamente cientos de personas se filtran en TransMilenio evadiendo no sólo el costo del pasaje sino a los policías que diariamente intentan cuidarnos. Sin embargo, al parecer no hay suficiente vigilancia ni precaución por parte de la Entidad y aunque esta actitud puede considerarse valida teniendo en cuenta los altos costos que el pasajero debe pagar por tan mal servicio, pues cabe mencionar las mayores quejas que diariamente se escuchan y se perciben, hechos como demora en las rutas, empujones al intentar ingresar a los articulados y la falta de conciencia ciudadana, son sólo algunos hechos que diariamente tienen que enfrentar los capitalinos al momento de transportarse. Aun así, estos hechos no acarrean una justificación para seguir “colándose” en el TransMilenio o acaso, ¿les parece esto justo?:

Ajue..! Y a riesgo de que se me venga todo el mundo encima, que bobada decir: No más Jota Mario

Me parece una idiotez la creciente ola de “No más Jota Mario”; primero porque la mayoría de personas que están apoyando son jóvenes que no están en las mañanas viendo televisión y si lo están, no entiendo qué hacen viendo el canal RCN, teniendo más canales para elegir, y si bien pueden decir que no tienen cable y no les entra más canales, pues bueno, la pelea es por una televisión con contenido educativo, me pregunto entonces, desde cuándo un medio que sirve para entretener tiene la responsabilidad de educarnos y educar a nuestros jóvenes y niños, si quieren educación por qué no apagan la T.V. y cogen un libro.

La mayoría de la audiencia de los programas mañaneros de nuestro país son mujeres amas de casa, que con esta campaña, se han encargado de menospreciarlas como si ellas no tuvieran la capacidad de elegir qué ver y qué no ver en la televisión de hoy en día. Por qué no, mejor, las dejamos ser felices, y les permitimos elegir.

Y por otro lado, ahora todo el mundo odia también a Laura Acuña por lo ocurrido con la persona que la atendió en una de las peluquerías más prestigiosas del país; entiendo que la atacan por ser una figura pública que tiene que dar el ejemplo y ajustarse al tipo de vida de alguien reconocida. Sin embargo, cuantas personas no ven a diario injusticias en los buses, en la calle, en la tienda de la esquina y sin embargo no son capaces de abrir la bocota para decir algo por las actitudes reprochables que vemos a diario.

Jóvenes, dejémonos de bobadas, si queremos un cambio tenemos que empezar por las cosas pequeñas, desde casa, en la puerta, en la tienda, en la calle, en la ciudad, en el país, etc. Y si no quieren más programas de simple entretenimiento, simple, apaguen los televisores, eviten subir el rating, y por supuesto, cojan un libro…!